Recientemente, esta semana, he tenido varias experiencias positivas y negativas con Iberia, y esto me ha hecho plantearme, la política de fidelización que utiliza Iberia (como otras muchas) con sus clientes. Son clientes cautivos (con la desaparición de Spanair, muchos destinos se han quedado casi monopolizados por Iberia, para lo bueno y para lo malo), de ahí que existan los clientes prisioneros; Un trayecto que tengo que realizar bastante es Alicante – Bilbao, reconozco, que el servicio de Iberia es bueno, pero tampoco hay más opción!

A la vuelta de Sao Paulo, y después de 12 h de vuelo, me hicieron un upgrade y pude descansar 😉 Esos pequeños detalles, fidelizan y te hacen pasar de cliente prisionero a apóstol. A mi llegada a Madrid, perdimos la conexión con Alicante, debido a un retraso, de nuevo, se pone a prueba la fidelidad como cliente hacia la marca. De nuevo, tras facilitarnos un ticket de comida y ubicarnos en el siguiente vuelo, 3 horas después, los malos pensamientos, dentro de la situación, se van desvaneciendo. ¡Otra prueba de fidelidad superada!

Y por último, y para colofón de la “fiesta”, después de 1 día de vuelo, llego a Alicante, y se ha perdido la maleta. De nuevo, la fidelidad está en juego. Me comunican que mi maleta llega en el siguiente vuelo, y que me la mandan a casa mañana a primera hora. Efectivamente, hoy domingo, a primerísima hora, en concreto a las 07:40 AM ha llegado la maleta a mi casa. Pronto, pero bien!

Mi pequeña conclusión sobre esto, es que las marcas, con insignificantes detalles económicos (en cuanto al coste para la compañía se refiere) pueden satisfacer una demanda insatisfecha y un sentimiento de no pertenencia. Incluso en ocasiones, como esta, en las que has vivido lo peor como pasajero (deportado, retrasos, pérdida de conexión y pérdida de maletas) finalmente, sales reforzado en tu situación como cliente, y una experiencia que debería ser lo más negativa como consumidor, se vea paliada por ciertos detalles = “cariñitos”. Trabaja la relación con tu cliente! La diferencia entre lo bueno y lo excelente, está en los detalles! El mayor activo de tu balance se medirá por el número de clientes apóstoles, que a la larga se convertirán en tus mejores vendedores.