Puede parecer que lo que te digo ahora, sea contrario a lo que siempre he dicho. Normalmente siempre digo “hacia adelante”, paso al frente. Pero hoy te digo un paso atrás. Siempre vamos corriendo. Estamos en la cultura del ya. De correr, más, de ir más rápido que los demás, de correr más, aprender más y más rápido. De maximizar tiempos, optimizar cada segundo. Queremos ser mejor comunicadores en talleres de 2 horas, tener mentalidad estratégica en 3h y aprender chino mientras dormimos.

Pero hoy rompo una lanza, y te digo que pares. Que saques la cabeza de donde la tengas. A veces el día a día nos absorbe tanto que perdemos la perspectiva de la vida. El día a día nos come, y siempre pensamos en más y en futuro. Por una vez, da un paso atrás, coge la perspectiva que necesites para entender las cosas que están pasando tan rápido y busca el sentido a lo que haces. No seas un robot, digno de la época taylorista o fordista. Aporta valor, entiende tu entorno y aporta tu valor añadido.

Entender y tener un motivo importante para hacer las cosas te dará una solidez y convicción que pocos hombres encontrarán en sus caminos. Que el ruido de la fiesta no te impida escuchar la melodía. Muchas cosas que quizá hoy no entiendas, con perspectiva entenderás porqué pasaron o no pasaron. 

Hoy dar un paso un paso atrás, es positivo, para coger impulso. Aunque solo sea para eso, hazlo!