Muy a menudo, nos dejamos llevar por las palabras, abriendo una brecha entre el decir y el hacer. No te engañes. Cualquier descripción, adjetivo, autoposicionamiento se quedará en mera fachada si tus hechos no te acompañan.
Podrás engañar a mucha gente durante poco tiempo, a poca gente durante mucho tiempo, pero jamás podrás engañar a mucha gente durante mucho tiempo. 
En esta vida, somos lo que hacemos y no lo que decimos ser. Los hechos son la palabra más importante. Los hechos son tu mejor descripción. La coherencia entre la apariencia y la realidad es una lucha diaria. Lo que fuiste no tiene porqué ser igual que lo que eres, y mucho menos lo que serás. Nada se te dará por sentado. Todo lo tienes que ganar.
La confianza no se tiene, se gana
– Genera respeto
– Coherencia
– Lucha
– No des nada por supuesto o por sentado
– ¿Etiquetas? , ¿Títulos? Te servirán por poco tiempo
– Tu pasado no es un aval, si tu presente
– La transparencia debe ser tu mejor aliado
– La verdad podrá generarte algún inconveniente, pero prueba el precio de la mentira
– Más vale una vez morado, que 100 colorado
Como dijo un gran amigo, que aprecio muchísimo, en una situación en la que pones a prueba tus valores me comentó :
«Más vale un fin con susto, que un susto sin fin»