Parafraseando a una gran persona (y no solo por su altura) y amigo @Carlosandreu… Siempre nos estamos marcando retos, metas y fechas importantes tanto a nivel profesional como personal. Quién no ha dicho alguna vez, “el lunes me pongo a dieta, para este año me pongo como objetivo ir al gimnasio, hacer un master, el camino de santiago…” Durante toda nuestra infancia y adolescencia nos motiva y al mismo tiempo nos atormenta el “cuando”. Cuando tengas 18 podrás tener coche, cuando tengas 18 podrás entrar, cuando por fin tienes 18 y ya no quieres entrar a ese local; Cuando entres a la universidad serás adulto; No, cuando acabes la universidad; cuando termines el master; cuando tengas un trabajo serio, cuando te cases; cuando tengas un hijo; cuando tengas dos… Y esto no acaba nunca, os lo puedo asegurar.  

Nosotros empezamos en el mes de Noviembre con la idea de hacer una media maratón, en concreto la de NY. Una persona como yo, que no había corrido más de 5km seguidos, se centrará en el objetivo de correr los 21k! Pero habiendo terminado ayer, me acabo de dar cuenta que lo importante no es el hecho, la victoria o el acto en si. Hablando con un amigo, que estuvo todo el camino de santiago, diciendo “Tengo ganas de llegar a Santiago, quiero llegar a santiago, qué bien me voy a sentir cuando llegue al final…” Pero resulta que cuando llegó se llevó una desilusión. ya se había terminado. No había ya nada por lo que luchar, por lo que ilusionarse. Desde ese día, se dió cuenta que lo importante era el camino, las vivencias, la ilusión, la motivación hasta llegar y después de llegar, aprender a saborear cada instante, compartir, aprende ry mejorar. Desde ese año, lo ha hecho 3 veces más, y con una filosofía totalmente diferente, “Disfrutando el mientras porque el cuando es efímero”.  Pues gracias a esta persona, he vivido esta prueba con mucha más intensidad, porque la fecha del 18 de marzo y los 21 K no han sido la meta. Han sido un medio para entrenar con un gran amigo (www.enricoahrens.com) y con mi hermano. han sido un pretexto para salir a entrenar a las 06:30 de la mañana, han sido la inyección de motivación para salir a correr a las 22:30 de la noche después de 12 horas de despacho. Me lo he tomado como si fuese un “mientras” Y es cierto, que al cruzar la meta sentí una sensación, que espero (y voy a buscar) muchas veces más, pero eso no e slo importante. me quedo con la presión de la fecha, con la motivación, con los entrenamientos, conversaciones, planificaciones y muy importante la visualización.

Esto no va de “Carpe diem”… va de disfruta el mientras porque el cuando es efímero y siempre habrá otro cuando.