A veces, mucho antes de anunciar una salida de una persona de la empresa, por el motivo que sea, esa persona puede saberlo internamente con varios meses, inclusive con varios años. Más conocido como el despido interno o interior. Tu mismo sabes que te vas o te irás de la empresa en la que estás, es cuestión de tiempo. Las cosas que antes te hacían gracia, ya no te lo hacen. Los esfuerzos adicionales que antes hacías con gusto, se han convertido en tu peor pesadilla. Compañeros, reuniones, clientes, proveedores y una larga lista de agentes se vuelve cuesta arriba.

No llegues al despido interior, trabaja el corto plazo

La rutina, los años, la experiencia de hacer lo mismo, nos pueden hacer llegar a ese punto, que por desgracia, no tiene marcha atrás. Por eso es clave la motivación, autoexigencia y ponerse retos a muy corto plazo. Eso nos mantendrá alejados del despido interior. Buscar motivaciones internas, es imposible hacer la misma conferencia 100 veces, o la misma clase, o el mismo servicio con la misma ilusión que la primera vez, si no buscamos esos pequeños objetivos a corto plazo temporal que nos mantengan vivos. La primera clase de finanzas para no financieros, la preparas, la mimas, amas a tus alumnos, amas tus excels, todo es de color de rosa. La promoción 37, grupo 127 de finanzas para no financieros, odias el excel, odias a los no financieros y odias a todos los que están en clase.

Pequeños premios, pequeñas motivaciones y retos que se cumplan a corto plazo te mantendrán vivo con chispa y alejado de ese momento.