La semana pasada, en una conferencia sobre el futuro económico y perspectivas de mejora, una gran consultora a nivel mundial, exponía un mapa del mundo que me pareció muy interesante y cuanto menos inquietante. Hablaba de los países que tenían crecimientos positivos del PIB y países que no lo tenían. Ese mapa mostraba a través de distintos tonos y colores los diferentes tipos de crecimiento por país en función de un escalado. Ahora bien, el 70% de los países de todo el mundo, tenían un crecimiento positivo en este último año y los pronósticos de este año eran del mismo modo positivos. Lo que más me sorprendió de todo, fue que depsués de mostrar ese mapa, y para mi más completo asombro, seguía hablando de la gran crisis económica global y mundial en la que estamos inmersos.

Perdona, de qué crisis “mundial” estamos hablando

A qué crisis se refería esta persona con ¿”mundial”? No lo se. Porque si el 70% de los países están experimentando crecimientos positivos de su PIB, algo no estamos haciendo bien.. o.. quizá ¿Es que porque Estados Unidos y Europa están en crisis, ya nos pensamos que el resto del mundo está igual o peor. No somos el ombligo del mundo. Os lo puedo asegurar. No somos el ombligo del mundo. De hecho, muchos no sabrían ponernos en un mapa, como país, no hablemos de ciudades o comunidades dentro de España, porque la ratio de ubicación sería un desastre. Países como China, Colombia, Perú, Brasil, Panamá.. experimentan crecimientos enormes y son un atractivo a la inversión extranjera. Un claro ejemplo de ello puede ser Perú, dos años atrás estaba creciendo en 2 dígitos! El año pasado estaba cerca del 8% crecimiento anual, cifras totalmente inesperadas para el contexto global, pero es así. No todos estamos en crisis, aunque es lo que nos quieren hacer ver.

Que se pare el mundo que yo me bajo

Impunidad antes la corrupción. Políticos que se ríen de los ciudadanos. Recortes en los sectores claves de crecimiento y desarrollo de un país. El propio rey en duda. Un duque imputado. Otro duque en problemas familiares y legales. Malversaciones de fondos varios. Estamos pagando rescates de la quiebra, de agentes que ellos mismos son los culpables de este sistema. Empresas privadas que se hunden sin ayuda ni “rescate”. Políticos que en el peor fin de semana del año económico español, deciden irse a ver a jugar a “la roja”, y un largo etcétera hacen que me quiera bajar de este tren. Soy un defensor a ultranza de España, pero no de esta España. No te reconozco. Lo peor de todo, no es la economía, ni las finanzas ni la política. Lo peor es la gestión internacional de España como imagen país o marca país. Me molesta tremendamente, estar en foros internacionales, y que te pregunten, estando en otro país de niveles de seguridad ciudadana infinitamente más bajos, si es seguro “ir por la calle” en España, ya que los medios de comunicación se suelen cebar con el más débil. Y en estos momentos es lo que nos toca. La prensa y los medios internacionales nos están haciendo un traje a medida. Inseguridad, política, corrupción, desempleo… Es muy duro estar fuera de tu país, y cuando ves que te quieren hacer una pregunta sabes que va a ir orientada al paro en España y posibilidades de encontrar trabajo en nuestro país. Necesitamos crear un cambio ya. Un cambio de rumbo, pero también, y casi más importante, un cambio de imagen marca país. No solo tenemos que estar orgullosos de nuestros deportistas y atletas. Ayer domingo hemos tenido varias competiciones deportivas, lideradas (o casi) por españoles: Roland Garros, Formula 1, fútbol, etc. Nuestros futbolistas son conocidos en todo el mundo. Así que hagamos lo mismo con nuestro país. Dejémonos de rivalidades y mover fronteras a nivel interno, y actuemos como una entidad sólida, fuerte y con carácter. Se acabó el turismo low cost y el cachondeo. Somos mucho más. Lamentablemente, y como se dice en varios “chistes”, si no cambiamos, a todas las generaciones universitarias que terminan en esta época, tendrán 3 salidas en España: Tierra, mar y aire.