Viendo Linkedin, uno se da cuenta que ya no hay comerciales, administrativos, asistentes de marketing, etc.

Ahora todos somos catalizadores de sueños, potenciadores de retos, community engagers, managers del cambio, expertos en coaching emocional,  facilitadores de desarrollo y un largo etcétera de skills, eso si soft skills que embriagan nuestros “Linkedins” y perfiles 2.0.

Pero alguien tiene que sacar la basura. Hacer el trabajo sucio de las hard skills.

Tenemos un largo camino que recorrer. El muro de Linkedin lo aguanta todo, puedes llamarte como quieras y ponerte los títulos que quieras. Incluso, ser el presidente de tu casa, el CEO de tu escalera o el fundador de tu comunidad de vecinos.