Sinceramente es un auténtico placer y un enorme aprendizaje viajar y conocer cada día nuevos lugares, nuevas experiencias y sobre todo, nuevas personas. Conoces lugares y gente de todo tipo. En la mayoría de los casos, conoces gente encantadora y del roce con ellos, me llevo lo mejor, pero no todo es bueno, ni  va a ser bonito, siento ser aguafiestas. Pero es así, no podemos negar lo evidente, y gracias a esa gente que conoces del “lado oscuro” , puedes valorar mejor a esa otra gente excepcional. Como siempre, creo que hablamos de una ley que se repite sin cesar, la ley de Pareto, siendo el 80% la gente maravillosa y encantadora.

Pero como ya he dicho, no todo es de color de rosa, ni tan bonito… He tenido ocasion por desgracia, de cruzarme con un fenómeno muy extendido, denominado comúnmente como el “Dr. liendre” ( que de todo sabe y de nada entiende). Es gente por lo general, fundamentalmente negativa, que todo lo sabe ya y que difícilmente puede aprender algo nuevo. Son aficionados a números altos, tipo 19, 30, 65… Suelen emplearlos cuando alguien cuenta alguna historia, por ejemplo, regresas feliz de un viaje a Londres, y es el típico que ya ha estado en Londres 19 o 65 veces, y se lo conoce todo. Se permiten opinar sobre todo, sin importarles el género o ámbito de la conversación: política, empresa, deporte, economía, da igual porque todo lo controlan. Son los típicos, que cuando ellos tenían tu edad, tenían 3 años más, se dedican a exigir a los demás cosas y resultados que ellos no son capaces de lograr. Se permiten afirmar todo tipo de teorías sin ningún respaldo amparándose en que si lo dicen más fuerte que los demás, sonará a cierto. Por lo general, lastres y anti cambio, se sienten bien en los terrenos que conocen y siempre te llevarán a su terreno. Son los típicos que cuando estás en clase o en una conferencia, y los ves levantar la mano,  ya sabes antes de que diga nada, que todo lo sabía ya antes de entrar en clase y que está parcialmente en desacuerdo con casi todo lo que ha dicho el profesor.

Si el lector me permite un consejo, no te acerques a ellos, que ni te toquen, que ni te inviten a un café! Solo el roce con ellos, te dejará sin energía positiva. Estoy convencido que las vibraciones y los pesos positivos y negativos se contagian. Rodéate de gente que te sume, no que te reste, tanto en lo profesional, como en lo personal.