Si últimamente no estás fallando. O, no tienes a miedo a fallar, está bien. Estás haciendo lo que sabes hacer. Estás en tu zona de confort.

Lamento decirte, que las cosas alucinantes, jamás suceden en esa zona, suceden en la zona mágica, opuesta totalmente a la zona de confort. Así que tendrás que salir de ella para encontrar grandes cosas. Ahí es cuando experimentarás el miedo a fallar realmente. Pero también el éxito desconocido y hazañas que jamás imaginaste que harías.

No es malo pensar en no fallar. Puede revelar que estás vivo, haciendo cosas arriesgadas y en las que no estés cómodo por ser la primera vez. Si siempre aciertas, puede que seas un crack, o puede que no estés empujando tu línea de la incertidumbre lo suficiente.

Últimamente me dedico a no fallar, porque las cosas que hago son lo suficientemente nuevas, arriesgadas, fuera de mi control y alucinantes, que no puedo pensar en otra cosa. Me equivoco bastante, y fallo tras fallo me doy cuenta de que voy fallando menos. Incluso que los fallos son un cm más que he empujado en mi línea.