No se porqué, pero mirando al pasado, puedo definir con bastante claridad y exactitud los tipos de economías que hemos vivido. Sin embargo, al tratar de definir la actual, me cuesta más. Nos empeñamos siempre en denominar revoluciones, generaciones, clases sociales, modelos económicos… pero esta época que estamos viviendo .. ¿Cómo la llamamos?

No se cómo llamarla, y evidentemente todos somos muy aventurados para hablar del pasado. Pero el presente y el futuro son más vertiginosos. Los pronósticos que demos serán rápidamente contrastados y podemos quedar en no muy buen lugar. Yo por esto, no me atrevería a decir hacia dónde vamos. Pero si por dónde creo que vamos a ir encaminados. Fruto de una crisis financiera, económica, psicológica y de valores (el orden no es aleatorio) lo único que nos queda es la actitud, los valores éticos y el desarrollo sostenible. ¿Qué si no? El problema de todos esto, es que por desgracia, hemos tenido que comenzar a pensar en la ética y en la sostenibilidad a la fuerza, cuando ya no nos queda otra y cuando estamos más cerca que nunca que acabar con este mundo que hemos conocido. Me hubiese gustado llegar a este tipo de decisiones por voluntad propia de las empresas y de los directivos. Las escuelas de negocios somos un reflejo de todo ello. Hemos pasado de tener materias como “Sostenibilidad”, “Dirección ética” , etc. como optativas o módulos aislados (las escuelas que los tenían…) a convertirse en el eje central de muchos MBA´s . Esto está cambiando señores! SUSTAINABILITY MATTERS.

Nos esperan tiempos revueltos. Nos esperan tiempos duros y de cambios personales, profesionales y corporativos. Pero desde luego, aquellas empresas que no tengan por bandera la ética, el desarrollo sostenible y la innovación estarán condenadas a ser evitadas por el talento y el capital humano de valor. Dentro de poco, espero no equivocarme, será un criterio de elección de los “buenos directivos” incorporarse a una empresa o no basándose en si esta última respeta esos criterios.