A menudo concebimos la innovación como un proceso de creatividad, originalidad y de continuidad en procesos, ideas, producción, etc.

Ayer escuché una frase en una conferencia, que en principio me chocó, pero al cabo de un rato, no me pareció tan descabellada

“Copy first, innovate later”

En realidad, cómo saber cuando inicias una idea, ¿En qué aspectos innovar? Si partes de 0, nunca lo sabrás. Necesitas compararte con otra forma de hacer las cosas para saber que estás innovando o lo estás haciendo de forma diferente. Para mi la innovación, requiere una parte de creatividad (mi definición de creatividad  en este post apoyándome en Luis Bassat) , vinculación con la realidad, velocidad y resultado. Sin esos factores, podrás innovar, pero no será productivo.

Este ponente en concreto que escuché, hablaba de copiar primero en los inicios, “Si hay gente y empresas que ya lo están haciendo bien, no te vuelvas loco, copialos, y progresivamente innova con tu producto” .

A menudo hablar de copiar, no gusta, pero en este caso, no me suena del todo mal.