El otro día, viendo unas fotos, sin querer, me encontré con una foto que lo ha cambiado casi todo. Con dos grandes amigos. Los 3 estábamos con las miradas pegadas al teléfono, sin mirarnos, sin hablarnos, probablemente hablando con otras personas que no estaban presentes dejando de atender a las personas que si lo estaban. ¿Es lógico? Es paradójico que teniendo a amigos delante dejes de atenderles para hablar con otros que no están. Si intentase explicarle esto a mi abuela de 92 años, probablemente me diría que estoy loco. Pero es así y esto se está desmadrando.

He de reconocer que lo he hecho en numerosas ocasiones, más de las que debería. Pero está bien darse cuenta, asumir, levantar la mano, y lo más importante, corregir.

Por muy humano o cercano que seas a través de la tecnología, estás dejando de lado a lo más humano que hay en el planeta: las personas (que están presentes).

Skype, facebook, viber, whatsapp, etc. nos facilitan la vida. Por supuesto. No se que haría en muchas ocasiones, sin ellos, lo confieso. Pero se trata de priorizar las relaciones humanas por encima de todo.

A partir de hoy, mi consumo de 2.0 va a tener un matiz muy distinto. Y me comprometo a hacerlo. Te detallo las cosas que he aprendido (y sigo aprendiendo sobre la red social y las personas)

1- Voy a dejar de utilizar Facebook como herramienta de trabajo o comunicación a nivel profesional. Si no me conoces, y me contactas por Facebook, y no tienes respuesta, deja de esperar, cúrratelo un poco, googlea mi nombre, y verás que tengo una web con una pestaña hermosa que dice “Contacto” . Si el tema es importante, y eres de mi confianza, tienes mi número. Si no, búscame por Linkedin o por mi formulario de mi web (www.pabloferreiros.com/contacto)

2- Estamos en la era de la economía conectada. No confundir con economía de la esclavitud. Y, así es, eso no quiere decir, que a cualquier hora del día, me puedas pedir precio, un proyecto o consulta por mensaje instantáneo Facebook, cualquier tema, sin importarte la profundidad del tema. Es importante separar temas de fácil respuesta o calado personal, con proyectos, propuestas, proformas, etc.

3- He dejado de utilizar facebook constantemente. Me limito a planificar y programar mis publicaciones con aplicaciones (bendito tweetdeck) todo lo que posteo o publico, estará previamente planificado y calendarizado. No será para mi, una herramienta de información o seguimiento.

4- ¿Twitter? Si. Pero solo como medio de información, de forma egoísta, es de las mejores herramientas para tener info de primera mano a primera hora. Y por supuesto, de compartir. Pero no de forma compulsiva, como solía hacerlo.

5- Voy a limitar el consumo de  Instagram y el resto de plataformas a un uso más personal. Instagram me aporta la frescura no planificada de compartir la esencia de un momento, pero nada más. Me gusta por la rapidez, sencillez, frescura y es una red viva.

6- La web. A pesar de que empecé con un compromiso de escribir “casi” todos los días. Definitivamente prefiero calidad que cantidad. no puedo, ni quiero publicar todos los días. Creo que no es fresco, puede ser forzado publicar todos los días. Algunos días, te ves forzado a publicar cosa, rizar el rizo y sacar contenido de algo que podría ser un mero twitt. Y al revés, cuando un post tiene profundidad, si les das una caducidad de menos de 24h, es darle muy poco valor a tu contenido. Y, claro, empiezan los refritos. Publicas una y otra vez el mismo post, con distintos títulos o frases que llamen la atención. Lo he hecho durante mucho tiempo, si. Pero ahora me niego. Voy a publicar 1 o 2 posts semanales, máximo. Pero con la calidad, calado, profundidad e interés que creo que se merece la gente que me quiera leer.

7- Whatsapp. He vivido pendiente de esta app durante mucho tiempo. He estado hablando con gente de cómo estaba, cuando tenía a alguien delante de mi preguntándome lo mismo. No tiene sentido. es una esclavitud que reservo solo para el terreno personal, y no sustituyo 2.0 por personas, eso ya no.

8- ¿Quieres una explicación de producto?, ¿Un consejo sobre un tema concreto?, ¿Si tengo agenda para determinado día? Definitivamente, este no es el medio. Si me tienes en esta aplicación, es que tienes mi número, así que descuelga, y me encontrarás al otro lado de la línea. Además, verás que es más divertido mantener una única conversación.

9- Dejando de utilizar los medios sociales de la forma que lo solía hacer, he mejorado mi productividad. Normalmente trabajo con tres columnas, de izquierda a derecha. “Long term”, “To Do´s” , “Fire” y “Done”. Repentinamente, mis tareas en “To Do´s” están mucho menos tiempo que antes, todo fluye hacia la  siguiente columna situada inmediatamente a su derecha. Todas las tareas que me marco al inicio del día o mentalmente nadando en la piscina, avanzan y finalizan durante del día, como nunca antes. Es increíble. Mi productividad ha mejorado gracias a dejar de consumir algunos medios sociales de la forma que lo solía hacer.

10- No vivo pendiente de likes, retwitts, shares o similares. Te lo dejo todo para ti. Mi ego está cubierto hace mucho tiempo. Y por suerte, con otras cosas y facetas de la vida. Un día te contaré que es lo que satisface ese lado oscuro. Pero no, no son diplomas en la pared, honoris causa, medallas, trofeos, títulos, tarjetas, cronos, metas, etc. ¿Adivinas?

11- He cambiado tiempo virtual con personas por llamadas telefónicas, cafés pendientes, comidas o charlas encima de una bici. 

12- No esperes a verte en una foto ignorando a las personas que tienes delante. Evalúa tu forma de utilizar estos medios. ¿Te gusta? Estás en el camino. ¿No te gusta? Cambia.