Vengo escuchando estos días en la radio, como si de un décimo del gordo se tratase, que se sortea un puesto de trabajo como premio en una lotería. Llego a casa, veo en las noticias, otra iniciativa, en la que se sortea un puesto de trabajo.

¿Pero cómo jugamos con esto?

– Si sorteamos el trabajo, dejamos al azar una cosa tan seria como eso, y lo degradamos a la categoría de suerte o azar, el tener trabajo.

– La condición de encontrar trabajo es trabajar duro, esmerase, prepararse y buscar la oportunidad, que no la suerte.

– El trabajo no es resultado de una buena preparación o formación, si de ¿ comprar un décimo?

– Menosprecia el talento

– ¿Qué ocurre si la persona premiada no cumple los requisitos del puesto o no cuenta con las actitudes/ aptitudes?

– La poca imagen de seriedad que nos queda como país, la estamos destrozando con estas iniciativas

– Si dejamos la meritocracia y abordamos las apuestas del estado como tal, así no irá

– Si hablamos de suerte, dejemos las habilidades y las competencias, total…

– Un puesto de trabajo, debe ser resultado de esfuerzo, compatibilidad de habilidades, competencias, ilusión, pasión con los requerimientos de tal puesto

– Si traficamos con el trabajo, mendigaremos con los resultados

– Si vas a contestar a este post, diciendo “lo que más necesitamos es trabajo, que te parece bien sortearlo” tu vida será guiada por la suerte. La suerte es una actitud, no un condicionante de tu éxito.

¿Qué es lo siguiente?

¿La tómbola?, ¿Rasca y gana?, ¿ Reúne tres envases de leche?