Podemos distinguir, dos tipos de actitudes de los coroneles con sus tropas, o de directivos con su equipo, aquellos que ante un conflicto bélico para los primeros o de empresa para los segundos, tomarán dos posiciones muy distintas en las “órdenes” a su equipo:

Aquellos líderes que digan “Avanzad”

Son aquellos directivos que se quedan detrás de la barrera, detrás de la línea de fuego. Jamás sudarán la camiseta, ni recibirán una bala, por no estar en primera fila y escudarse de errores en los demás. Eso sí, a la hora de celebrar una victoria o éxito, serán los primeros en salir a la palestra. Les encanta el “yo” para el éxito y el “nosotros” o “ellos” para los fracasos. Piden sin haber demostrado. Reclaman cosas que ellos quizá no harían. Pero desde la barrera todos sabemos como actuar.

Y aquellos que digan: “Seguidme” 

Son esas personas y líderes que se ponen en primera fila. Piden lo que ellos ya han dado antes o saben que son capaces de hacerlo, de lo contrario no lo pedirían. Antes de hablar ya han demostrado. hablan siempre de nosotros en las victorias y éxitos, y en los fracasos entonan el mea culpa, sin dudarlo un instante, protegiendo a su equipo, como un paraguas bajo la lluvia. Dan la cara y reconocen. Son humildes. Y ante cualquier nueva incursión, ayudan, facilitan y lideran. Son líderes, no gestores. Destacan por su alto grado de compromiso o implicación. A la pregunta ¿Cerdo o gallina? Lo tienen claro, son el primero, porque dejarían su vida en el campo de batalla.