Existe una corriente de favores, que está invadiendo todo. Tiene su lado positivo, pero debemos establecer algunos límites bajo mi humilde punto de vista. Está claro, vivimos en un mundo hiper conectado y universalmente horizontal, en el que el acceso a todo se ha democratizado, y podemos conectar con quien sea donde quiera que esté. Pero ojo, esto no significa que puedo pedir lo que quiera sin coste.

Me explico.

Es admisible y entendible, que si está en nuestras manos, y podemos ayudar a alguien, que lo hagamos. Pero aquí tenemos un conflicto, si el favor que te tengo que hacer es lo que “me da de comer” es cuando la cosa se complica. A través de la web social, todos ayudamos, aportamos y conectamos. Pero como digo, todo tiene un limite.

Jamás se te ocurriría ir a un restaurante y pedirle un favor, que te sirvan de comer gratis, o a un abogado privado que te represente sin coste,  ¿No? Pues a través de la web social creo que es lo mismo. Recientemente, una persona que cobraba sus servicios de consultoría (y no baratos) se sorprendía al hablar de tarifas para una conferencia. ¿Pero entonces, es correcto que cobres por un tangible y pones en valor tus servicios, y cuando escuchas fees de otros servicios, te chirrían los oídos?

Como he dicho al principio, está bien que estemos en una corriente de favores, pero siempre y cuando no sea tu negocio. Pedir recomendaciones, está bien,  hasta cierto punto también. Nada es gratis

Alguna vez me han pedido que facilite un contacto en algún país determinado, y encantado lo he facilitado, porque pienso que estamos en la era de compartir, pero resulta, que en alguna ocasión, por facilitar a una persona el contacto de otra, se ha tensado mi relación con este contacto por insistencia de la tercera persona. Entonces, aquí pasamos de una conexión o un “favor” a un fail en toda regla.

¿Cuál ha sido el ROI de esa acción? Desgastar y tensar una relación por haber hecho un contacto. Mal negocio.

Así que de ahora en adelante, plantéate antes de pedir una conferencia gratis, mail gratis, contacto gratis, recomendación gratis, si esa persona vive de ello. Y antes que eso, si tú mismo estás dispuesto a hacer gratis tu trabajo.

Independientemente de todo, la vida está para compartirla. Solo el amor es gratis.