hablar-solo3Tan importante es el lenguaje que utilizas con los demás, como el lenguaje interno con el que te diriges a ti mismo. No me refiero a hablar solo. Me refiero al lenguaje interno que manejas en tu día a día contigo mismo. Desde que te levantas por la mañana, te estás enviando mensajes que pueden empujarte en una dirección o en otra.

Personas que se levantan, y que piensan que el mundo les está esperando, que la bolsa de Tokyo llama a la bolsa de Nueva York, para decirle, “Abrir que se ha despertado ya fulano” y gente que se despierta que todo les va a salir mal y todos los posibles obstáculos que van a encontrar a lo largo de su día.

Selecciona muy bien el lenguaje respecto a ti mismo, es fundamental. Incluso, gestiónalo en función de tu estado de ánimo o tus objetivos. Tendrás momentos en los que tendrás que buscar la motivación extrema a través del lenguaje, otras el sosiego, otras la reflexión, etc. Administra esta potente arma, no lo descuides.

Evita hablar de tu mismo en tercera persona. Por varias razones, por un lado, parece que no te responsabilizas en primera persona de tus hechos y puede parecer que tengas un toque técnico o una sobredosis de ego.

El poder del lenguaje es incalculable, haz la prueba. Prográmate mensajes para momentos clave, incluso a lo largo del mismo día, tendrás distintos mensajes para distintos momentos.