“When you want something, all the universe conspires in helping you achieve it” Qué gran verdad!

Esta es una frase con la que cierro el 90% de mis conferencias, y hoy después de mucho tiempo, me la han regalado en un cuadro, detallazo!

¿Te imaginas levantarte todas las mañanas pensando que el universo entero conspira para que tu triunfes o para que consigas lo que quieres? Imagínate por un solo segundo, la ventaja competitiva que tienes sobre el resto de personas que se levantan de la cama pensando lo malo que les puede pasar, que seguro tendrán un mal día en el trabajo, habrá tráfico, etc.

Con esto no quiero que seas un abrazavidas, porque la clave está en trazar una línea que separe la motivación de la ignorancia. Es decir, que si no trabajas tu futuro, por mucho que te levantes pensando en que te están esperando en Wall Street para darle a la campana, poco o nada va a suceder. ¿Y si lo piensas con mucha fuerza? Pues tampoco. ¿y, si te lees dos libros de auto motivación y vas a tres charlas de gurús? Pues estarás igual, pero además, el choque con la realidad será más duro todavía cuando bajes de las nubes como un alucinado bajo los efectos del opio motivacional.

Por estas fechas, el año pasado, escribí un post al hilo de este tema, ya que cuando llegan estas fechas todos nos ponemos propósitos para el siguiente año, hacemos balance del año anterior e invocamos a la suerte, y a todo lo que conocemos para que todo nos vaya bien. De nuevo, apoyándome en el post “No te motives, metívate” , te invito a que no te motives, te invito a que te metives.

Para ello:

– Ponte objetivos

– Trabaja para ello

– Ensayo – error

– Traza un plan

– Establece objetivos pequeños intermedios que te permitan medir tus avances

– Mentalidad positiva con dosis realistas

– Visualiza y atrae lo que quieres en tu futuro

 

Cuando te des cuenta, después de segur estos pasos, estarás a más de la mitad de cumplimiento de tu objetivo. Y si encima, piensas que el universo conspira para que triunfes…