Cuando estás todos los días escuchando música fúnebre… al final te pones el traje negro y te metes en el ataúd

No dejes que la música que te rodea marque tu paso. Haz oídos sordos a la melancolía económica, las lamentaciones y los medios, todo ello ralentiza tu marcha. Sigue tu camino. No escuches.

Si antes de que empezase el baile, eras positivo, sigue siéndolo. No cambies, tu coeficiente de optimismo debe seguir siendo el mismo.

Si antes del baile, eras negativo, estás en tu zona de confort. La música que suena a tu alrededor te hace sentir cómodo, así que no tienes que actuar. Solo déjate llevar.

Solo te pido que no caigas en este refrán: Cuando estás todos los días escuchando música fúnebre… al final te pones el traje negro y te metes en el ataúd

 Como dijo el gran Ogilvy, me niego a formar parte de todo esto. Así que,

¿En qué te puedo ayudar?