Una vez, una persona que aprecio y que se pasa la vida en aeropuertos, me contó que se pasaba la vida en aeropuertos a horas intempestivas. 5, 6 y 7 AM eran horas normales para él de estar volando a diario. Hay un profundo estigma, arraigado directamente a la relación de vuelos que coges, con el éxito o el triunfo empresarial. Y de hecho, a él le repetían sin parar que era un triunfador.
Me dijo textualmente:
“Pablo, los triunfadores no vuelan Madrid – Barcelona, ni Madrid – Bogotá a las 7 de la mañana”. Me quedé bastante sorprendido, porque está persona tiene una conferencia diaria, y cada cual en una punta del globo.
Evidentemente, le pregunté porqué decía tal cosa.
Me contestó palabras textuales:
“Pablo, los triunfadores, vuelan a las 12 del mediodía, y van para México y Cancún”

El vuelo de los triunfadores…

Bueno pues tengo que dar de fe de todo esto. Ayer cogí el vuelo de Iberia, Madrid – México de las 12 desde Madrid, y si no era el único que viajaba por trabajo, seríamos 3/4 nada más. Podemos pensar que todo el mundo está loco menos nosotros mismos. En este claro, el intruso era yo, yo debería ir en ese vuelo con bañador de flores, y las gafas de bucear y las aletas en la maleta 🙂

Sin embargo, no es tiempo de lamentaciones. Queda mucho por recorrer. Y para mi, ese vuelo, queda bautizado como “el vuelo de los triunfadores”.