Una vez asimilado, aquí os plasmo mi crónica del half IM Vitoria. Siempre me gusta hacer un balance de las pruebas de media/larga distancia.

El resumen de esta prueba, el pasado domingo 12 Julio 2015, sería:

“Mi cuerpo no estaba entrenado, acabé con la cabeza y el orgullo”

Este no es un post de “si quieres, puedes”, o de “todo se puede conseguir”. Todo lo contrario. Es un post desde la humildad, el respeto y un toque de inconsciencia. En los últimos meses, los compromisos laborales, viajes diversos, familia, etc. me han impedido entrenar como era debido. En muchas ocasiones, al hacer un Ironman, sin querer, le perdemos el respeto a la media distancia, Medio Ironman (1,9km swim + 90km bike + 21,2km run) y pensamos que está todo hecho y que de alguna forma la experiencia de un ironman completo nos permite a ir al resto de pruebas con lo que llevamos puesto. En mi caso, al menos, grave error.

Lo reconozco, le perdí el respeto, digo le perdí, porque ahora mismo, lo respeto como se merece. Me presenté en el Medio IM de Vitoria sin preparación, sin entreno, sin haber descansado, sin la dieta oportuna y un largo etcétera. Dos meses sin entrenar, es una osadía digna del más inexperto.

A partir de aquí, con la mayor humildad, y asumiendo mi error, casi osadía de ir a una prueba de este calibre sin preparar, pensando que la “casta” o experiencia me iban a salvar, os resumo mis sensaciones:

 

SWIM

Natación, lenta, aunque no mala. Demasiada gente en la salida, un auténtico atasco de “tráfico” de gente, una lavadora humana los primeros 700m hasta que empecé a coger ritmo. Se me hizo eterno, por primera vez, probablemente los 1,9km más largos de natación que he hecho nunca.

 

BIKE

Aquí reconozco que las rentas hicieron lo suyo, me encontré cómodo, mis piernas me pedían empujar más, pero mi objetivo, manteniendo pulsaciones, era no sobrepasar los 31km/h de media. Lo cual me permitiría correr más o menos en condiciones. y eso hice, me encontré sorprendentemente bien, y me dediqué a controlar la media, manteniéndola más baja de lo que mis piernas querían, y mucho más de lo que mi cabeza quería, tuve momentos de locura, en los que me quería volver loco, pero mi falta de entrenamiento y algo de madurez, me hicieron mantenerme en lo que mentalmente había planificado. Finalmente, 30,4km/h de media y piernas frescas, en principio objetivo conseguido. Aunque como comentario, me salieron 95,3km, una barbaridad, para un circuito teóricamente de 90km, pero bueno, eso es otro tema.

 

RUN

Aquí empezaba mi talón de Aquiles. Sorprendentemente, me bajé de la bici muy fresco, y empecé a correr a buenos ritmos, incluso por encima de lo que podía soñar, pero como en todo en la vida, la factura viene tarde o temprano. Km 7, me llegó el hachazo. La falta de entreno hace su aparición, rampas, molestias y fatiga que me obligan a alternar partes caminando con trote suave. Ni siquiera estoy pendiente del tiempo, no me lo puedo permitir, simplemente acabar, es un hazaña, la meta es la meta, esta vez si. Nada de tiempos, ni sensaciones, puesto que si me guío por sensaciones, la mejor idea hubiese sido, sentarme en una terraza y ver al resto de mis compañeros, pero esta vez, la meta es la meta. Así que tirando de casta, y por la gente que me ha aguantado y apoyado, tiro de cabeza y de otra parte del cuerpo, y me decido a seguir. Mi cuerpo, sin ninguna duda, no estaba preparado, acabé porque tenía que acabar.

Tips de esta prueba:

– Respeta todas las distancias

– Cuando no estés listo, ten la humildad de reconocerlo, y asumir las consecuencias

– La meta es el camino, excepto cuando el camino es una tortura, ahí, la meta es la meta

– En este deporte no hay días con suerte ni milagros, si no entrenas, no esperes resultados