He escuchado recientemente en muchas ocasiones una frase, que me encanta «El que quiera peces, que se moje el culo»

No puedo estar más de acuerdo. No sirven las tintas medias. No se puede quedar bien con todo el mundo. Caretas a parte, es más que ok que cuando vayas a por algo (profesional o personal) vayas a muerte a por ello, te honra. Pero no seas pretencioso, no te dejes consumir por tu amor propio, y por la sutil creencia de pensar que el resto del mundo no te ve venir. Querido amigo, se te ve venir desde antes de que girases la esquina. Aunque  no sea Mardi Gras, llevas siempre la careta puesta, por si te encuentras con una fiesta sorpresa. Crees que eres sutil y pecas de pensar que nadie te ve venir, pero se te ve la peluca desde antes de que gires la esquina, tu trayectoria llega antes que tú.

Del mismo modo, ten cuidado con los que se pegan golpes en el pecho presumiendo de valores y de ética en público. la fuerza con la que se los dan, es proporcional al doble juego que llevan. Mi consejo es que corras, si no me crees, al menos hazlo cuando escuches que afilan los cuchillos, de lo contrario solo podrás elegir donde recibes la puñalada. Antes me dejaba obnubilar por los cánticos más dignos de cuentos de cuna, ahora ya no. Las personas que más me han sorprendido, admirado y demostrado valores y coherencia personal, lo han hecho a través de los hechos, jamás a través de las palabras. Cuando pierdas tu coherencia personal, o modifiques tus actitudes por quien le bailes el agua, estás acabado. Es lo único genuino que tiene el ser humano. En el momento, que seas incoherente contigo mismo, no engañarás a nadie, solo a ti mismo, y querido amigo, eso es triste, pero nadie te va a juzgar, solo tú.

Lamento decirte, que no eres el árbitro de un combate de boxeo, eres uno de los boxeadores. Así que mójate, aunque escondas la cabeza bajo tierra, dejas una  parte al aire. Posiciónate, coherencia personal y toma partido.