No siempre el enemigo está fuera de la empresa. No siempre tendremos que batallar por precio. En muchas ocasiones el enemigo está dentro de casa. Puede estar en la estrategia, en el liderazgo o en cualquier faceta y/o integrante de la empresa, pero en un gran porcentaje de los casos, estará camuflado en el viejo método de hacer las cosas.

Este enemigo se esconde en la forma de pensar, en los protocolos internos, en las reuniones, en la toma de decisiones, en la fijación de precios, puede estar donde menos te lo esperes. Cuando estás metido en la rutina, sin tiempo de levantar la mirada al campo de la estrategia, sin querer, vas a recordar situaciones anteriores y recurrirás a tu archivo de experiencias personales y harás lo que estás acostumbrado a hacer o como lo venías haciendo antes. La frase que destroza la creatividad y la innovación es “siempre se ha hecho así“. No se sabe quién instauró esa forma de trabajar o de actuar, pero cuando llegaste a la empresa ya se hacía así y no vas a ser tú quien lo cambie. El “siempre se ha hecho así” suele salir a la luz en momentos en los que alguien propone una nueva forma de crear, hacer, planificar o actuar, y es el mayor asesino de la innovación.

A veces, esta frase se utiliza para no hacer vibrar los estamentos establecidos por aquellos que quizá llevan más tiempo en la empresa, y como freno al cambio. Es donde se encuentran cómodos y bajo ningún concepto quieren cambiar, porque cambiar implica inseguridad, inestabilidad, aprendizaje y la palabra nuevo asusta. Debemos plantearnos al menos con cierta frecuencia, si todo aquellos que siempre se ha hecho así, se ha hecho así porque realmente es la mejor forma de hacerlo, o simplemente porque alguien lo decretó así, y así se quedó.

Si lleva 20 años haciéndose así, ¿quizá es momento de cambiar? y una de las preguntas que más fomenta la creatividad es ¿y, por qué no?

Haz la prueba, te invito a romper esas barreras psicológicas del cambio, de la monotonía. Verás pequeños resultados  a corto plazo, te lo aseguro. Te invito a que leas un post relacionado que escribí hace un par de años, sobre la historia de los gorilas y el plátano, muy interesante.